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19 Abr ¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar y rechinar los dientes inconscientemente que afecta entre un 10 y un 20 % de la población. Existen dos tipos de bruxismo, el céntrico o apretador y el excéntrico o rechinador. Normalmente el bruxismo céntrico se da durante el día y el excéntrico durante la noche pero ambos pueden ser diurnos y nocturnos.
El bruxismo puede ser causa de fractura de restauraciones dentales, desgaste y daños dentales, también puede inducir dolor de cabeza y desórdenes temporomandibulares. Las causas de este hábito pueden ser variadas, tiene una etiología multifactorial. Se ha asociado el bruxismo nocturno con factores como interferencias en los contactos dentales en la oclusión, factores psicosociales como el estrés o la ansiedad y causas fisiopatológicas.

Cómo saber si padezco Bruxismo

Las personas bruxistas pueden experimentar una serie de síntomas que son consecuencia de la contracción de los músculos masticatorios con una intensidad mayor que la de las fuerzas normales de masticación. Entre estos síntomas encontramos contracciones rítmicas de los músculos masticatorios, sonido de rechinamiento durante la noche, dolor de cabeza al despertarse por la mañana y dolor duradero en la cara.

Si los músculos masticatorios están tensos y doloridos es posible que sea incómodo y a veces doloroso abrir la boca al máximo, sobretodo por las mañanas. Los dientes pueden dañarse y desgastarse, las restauraciones dentales pueden fracturarse y las encías también pueden estar dañadas. En cuanto a la articulación temporomandibular también puede verse afectada y presentar dolor. Por último, el apretamiento ejercita los músculos masticatorios provocando que crezcan más de lo normal siendo reversible una vez se deja de apretar.

La mitad de niños que son bruxistas a la edad de tres a diez años dejan de serlo cuando llegan a la adolescencia. En adolescentes y adultos, el bruxismo dura en función de la causa que lo esté provocando. Por ejemplo, puede durar durante muchos años si está causado por estrés y la persona no deja de ir estresada. Si está causado por la posición o algún problema dental, no desaparecerá el hábito hasta que se resuelva el factor etiológico.

dolor de cuello

Cómo prevenir el Bruxismo

Es difícil de prevenir el bruxismo ya que, al tratarse de un acto involuntario, muchas personas no lo perciben hasta que se ha desarrollado. El desconocimiento de la existencia de posibles tratamientos hace que se acuda al dentista cuando los dientes ya están desgastados y dañados. Por esta razón son importantes las revisiones periódicas al dentista para poder realizar un diagnóstico precoz y así poder evitar todos los efectos que comportaría el bruxismo.
Para aliviar las molestias y evitar daños causados por el bruxismo se usan férulas de descarga que protegen los dientes evitando que se desgasten y protegen la articulación. La férula de descarga también contribuye a relajar la musculatura masticatoria y puede complementarse con ejercicios fisioterapéuticos, tratamiento con calor y masajes que también ayudan a relajar la musculatura. El tratamiento del bruxismo estará dirigido a eliminar el agente causal. Es decir, si la causa de apretar los dientes es psíquica, será útil hablar con un terapeuta o aprender técnicas de relajación para así gestionar de forma relajada las tensiones psíquicas. 

Algunas medidas para conseguir reposo funcional y psicológico son: evitar abrir la boca en exceso y no forzar los músculos al bostezar, no abusar del chicle ni alimentos demasiado duros, suprimir los estímulos que afectan al sueño, como el café o el alcohol, evitar situaciones estresantes y realizar tratamiento de la ansiedad, mantener habitualmente una posición de reposo de la boca: labios juntos y dientes separados, dormir boca arriba y con cuerpo y cabeza en posición alineada manteniendo un horario regular y también controlar el bruxismo con una férula de descarga.

Una férula de descarga para combatir el Bruxismo

La férula de descarga es un aparato removible que modifica la oclusión y posición dando unos contactos oclusales óptimos. Actúa como una barrera mecánica entre los dientes superiores e inferiores evitando el desgaste de los dientes ya que disipa las fuerzas oclusales causadas por el bruxismo. Así permite también que se relajen los músculos aliviando su tensión y evitando posible dolor de mandíbula, dolores de cabeza y dolor posterior del cuello y cervicales.

El diseño de la férula debe cumplir una serie de características para garantizar su función. Debe tener un grosor de 2 a 3 mm, tener una morfología oclusal plana y sin indentaciones, los contactos deben ser simétricos y estar presentes en sector anterior. La férula debe tener guía anterior y guía canina que desocluya el sector posterior en movimientos mandibulares de protrusión y lateralidad.

ferula