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21 gen. Cómo saber si tienes bruxismo al dormir y 3 consejos para evitarlo

De pronto una mañana te despiertas y sientes un fuerte dolor en la zona de la mandíbula. Es tan intenso que, incluso, puede irradiarse a la cabeza, oídos o cervicales. Si la cosa se repite día tras día, es probable que la razón esté en tu descanso y, concretamente, en el hábito involuntario de apretar los tientes por la noche.

Se conoce como bruxismo y es más frecuente de lo que parece. De hecho, el 80 % de la población lo ha sufrido en algún momento de su vida. Incide sobre todo en la población adulta –aproximadamente el 12% padece bruxismo– aunque, se trata de un problema que también puede afectar a los más pequeños. Y es que detrás del bruxismo están los nervios, las preocupaciones, el estrés, el exceso de trabajo o actividades…

Puede ocurrir que una noche concreta durmamos con la mandíbula apretada y/o rechinemos los dientes. Al día siguiente notaremos esa tensión y molestias fruto de haber forzado la articulación temporomandibular (ATM), pero desaparecerá a las pocas horas. Sin embargo, cuando esto se repite con frecuencia, estamos hablando de un mal hábito que tiene consecuencias para nuestros dientes.

En odontología diferenciamos dos tipos de bruxismo. El que se produce durante el día –bruxismo diurno– que podemos sufrir en situaciones de estrés; y el bruxismo nocturno, que se da al acostarnos y, por lo tanto, es inconsciente e involuntario. Mientras que el bruxismo diurno puede llegar a controlarse, el segundo tipo requiere un tratamiento y seguimiento médico ya que el paciente por sí mismo no será capaz de dejar de apretar la mandíbula o rechinar sus dientes.

Precisamente, que sea algo que hacemos de forma inconsciente mientras dormimos dificulta el diagnóstico y son muchas las personas que lo padecen pero no son conscientes y se preguntan cómo pueden saber si tienen bruxismo. Pues bien, deberíamos prestar atención a estos 3 factores:

1. Notas que tu mandíbula cruje

Al comer, al bostezar, el cepillarte los dientes… Si notas cualquier desajuste en la mandíbula ante cualquier gesto que implique abrir más la boca debes comentarlo con tu dentista. Algunas personas llegan, incluso, a sufrir un bloqueo que les impide cerrarla del todo.

2. Desgaste en los dientes

Es unas de las primeras señales del bruxismo, los dientes se desgastan como consecuencia de la fricción a los que se les somete durante la noche. Échale un vistazo a los tuyos, ¿ha cambiado su forma últimamente? En casos más graves, si el paciente rechina los dientes de forma demasiado intensa podría terminar rompiendo alguna de sus piezas dentales. 

3. Te dicen que haces ruido por la noche

Si dormimos con otra persona ella será, muy probablemente, la primera en detectar que tienes bruxismo y es que el rechinar de los dientes produce un sonido muy característico que es fácil de escuchar por la noche.

A la hora de solucionar el bruxismo, lo más adecuado es acudir a la consulta de un especialista. El dentista será el encargado de recomendar el tratamiento adecuado. En la mayoría de los casos, este se basa en utilizar una férula de descarga que impida que las arcadas se toquen y, además, favorece la relajación muscular de la mandíbula. Pero además, existen algunos consejos que puedes seguir para tratar de evitar el bruxismo o, por lo menos, reducirlo en gran medida.

  • Presta atención a lo que comes

Evitar el café, el té, el tabaco y el alcohol es clave para la salud de nuestros dientes, pero si sufrimos bruxismo, es todavía más importante que no consumamos ninguna de estas sustancias por la noche.

  • Técnicas de relajación

En la gran mayoría de los casos el bruxismo es una consecuencia derivada de nuestros nervios y ansiedades, de modo que trabajar la relajación nos ayudará a olvidarnos de esos problemas. Practícalas justo antes de irte a dormir.

  • Corrige tu mordida

Nadie es mayor para una ortodoncia y menos si gracias a ella vivimos mejor. Tener los dientes alineados no es solo una cuestión estética. El dolor en la mandíbula surge por una sobrecarga en la articulación, de modo que, si conseguimos tener una dentadura alineada y homogénea estaremos ayudando a disminuir la presión en la zona.