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13 Mar 3 preguntas y respuestas sobre la anestesia dental

La anestesia dental es imprescindible para llevar a cabo determinados tratamientos odontológicos y es que sin ella, algunos procedimientos serían demasiado dolorosos para el paciente. 

De modo que, igual que ocurre con otras especialidades médicas, en función del tipo de intervención su dentista le administrará anestesia para insensibilizar la zona de la boca y así poder llevar a cabo la intervención de forma cómoda e indolora.

Puede que, incluso, su dentista decida recurrir a la anestesia dental como mecanismo para ayudar a relajar al paciente en aquellas ocasiones en las que se siente excesivamente nervioso para hacer frente a la situación. Y es que, son muchas las personas que tienen miedo a acudir al dentista o que simplemente se enfrentan a cualquier tratamiento quirúrgico con más ansiedad de la necesaria. 

¿Qué tipos de anestesia dental existen?

Existen distintos tipos de anestesia dental y su especialista decidirá recurrir a una u otra en función del tipo de patología a tratar y del procedimiento médico a seguir. Una de las más frecuentes es la anestesia local. También es habitual aplicar los geles, cremas o sprays anestésicos se utilizan para adormecer la zona en la que se va a realizar alguna intervención. Para casos más leves, se suele recurrir al la sedación mediante óxido nitroso y oxígeno. Una técnica, que se aplica mediante una mascarilla y que permite al paciente mantenerse en un estado de semiconsciencia mientras dura el tratamiento.

En cuanto a la anestesia general, es la única que no se lleva a cabo en la consulta del dentista, sino que, como en el caso de otras especialidades médicas, su uso se reserva al entorno hospitalario. En el caso de la odontología, se recurrirá a la anestesia general para tratar quirúrgicos como la extracción de las muelas del juicio o la colocación de los implantes dentales.

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¿Cuánto dura la anestesia dental?

La duración de la anestesia dental tiene un funcionamiento similar al de cualquier otro tipo de anestésico. Es decir, si es local, la zona o diente afectado quedará entumecido e insensibilizado durante 2 o 3 horas aproximadamente. En el caso de una anestesia menos focalizada, también puede ser que se adormezcan otras zonas como los labios o la lengua. En estos casos la sensación se prolongará entre 3 a 5 horas. En ambos casos, recuperaremos la sensibilidad a medida que el flujo sanguíneo vaya eliminando el anestésico de nuestro cuerpo. Se trata de un procedimiento gradual del que los pacientes no son apenas conscientes. 

Mientras esta sensación dura, el paciente manifestará dificultades para hablar, comer y beber de la forma habitual, por ello es importante tener cuidado ya que, sin querer, podemos provocarnos alguna mordedura y herida de la que no seremos conscientes hasta que haya desaparecido la anestesia.

¿La anestesia dental tiene efectos secundarios?

Como en el caso de cualquier otro tratamiento o medicamento, los pacientes a los que se les administre anestesia dental pueden registrar determinados efectos secundarios. Se trata de situaciones escasas y excepcionales, sin embargo es mejor ser conscientes de que estos pueden aparecer de forma eventual.

Los hematomas y el dolor más o menos intenso en la zona tratada son uno de los efectos más frecuentes que relatan gran parte de los pacientes. Además, algunos pueden notar cambios en la sensibilidad de sus párpados. Otros han manifestado notar una aceleración del ritmo cardíaco que se corresponde con una arritmia. Por último, aunque es mucho menos frecuente, cabe la posibilidad de que la anestesia provoque algún tipo de reacción alérgica.