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04 Dic 10 razones para perder el miedo a los dentistas

Hay un elevado número de personas que le tienen miedo al dentista y, por esta razón dejan de acudir a sus citas con el doctor. Además existe la “fobia dental”, una enfermedad mental profesionalmente tipificada por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA).

Si padeces del miedo clásico a ir a la consulta del dentista hay una serie de consejos a seguir para deshacerte de estos temores y poder cuidar adecuadamente de tu salud bucodental.

1. Visita la clínica antes de acudir a la primera consulta

Actualmente las clínicas dentales modernas son ambientes mucho más amigables que años atrás. La mayoría crean espacios de espera o consulta lo más cómodos posible para prevenir crear ansiedad durante el tiempo previo a la consulta. Para asegurarte que el espacio te va a ayudar a sentirte más relajado, es recomendable visitar las instalaciones antes de pedir cita.

2. Intenta llegar puntual, ni antes ni después de la hora de la cita

La anticipación durante el tiempo de espera puede ser dura y empeorar el miedo al dentista, es por eso que se recomienda que no se llegue muy temprano. En la sala de espera puedes sentirte más ansioso por los sonidos y los olores del espacio.

3. Cómo más temprano mejor

Si tienes la cita a primera hora por la mañana no vivirás todo el día anticipando tu visita al dentista. De este modo tendrás menos tiempo de pensar en tu fobia y evitarás acumular ansiedad durante las horas previas.

4. Planea una primera cita suave

Saltar a la piscina y sacarte las muelas del juicio, por ejemplo, en la primera cita con el dentista es un gran error. La primera visita sería perfecta si fuese una revisión, de este modo, no solamente te das tiempo a conocer el doctor y cogerle confianza, sino que además evitas la ansiedad que te podría provocar ser consciente que tendrás una visita “dolorosa” o pesada. Una vez has ganado confianza con el equipo y las habilidades de los profesionales ya te será más fácil proceder a tratamientos más complicados.

5. Busca un dentista comprensivo

Es recomendable hacer una búsqueda específica para encontrar un profesional que se especialice en pacientes que padecen la misma ansiedad que tu. Sino, con la primera visita puedes aprovechar para comentarle la fobia a tu doctor. En el caso que no encuentres a alguien de esta forma, puedes pedir recomendaciones de amigos y conocidos. El hecho de tener un punto de referencia ayuda a confiar más en el profesional.

6. Engaña a tus sentidos

En muchos casos el miedo al dentista viene dado por el ruido de los instrumentos. Es por eso que los auriculares son mágicos en estas situaciones. Poder escuchar tu música favorita ayuda a relajarte y concentrarte menos en el sonido ambiental del dentista que te puede provocar ansiedad.

7. Acuerda una señal para comunicarte con el dentista durante el tratamiento

Confiar en el doctor también comporta que puedas comunicarle tranquilamente tus temores. En muchos casos es muy bueno, para disminuir la ansiedad, poder acordar una señal para poder avisarle cuando te sientes incómodo o necesitas un descanso. Una seña con la mano o con un dedo te dará la sensación de control sobre la situación.

8. Explora la posibilidad de sedación en caso de padecer de una fobia grave

En caso que padezcas de una fobia dental grave es recomendable probar de explorar la opción de utilizar la sedación. Hoy en día es posible hacer tratamientos sin dolor y, por lo tanto, si tu miedo viene dado por la posibilidad de sentir dolor durante la consulta, es recomendable hablar con el doctor y pedir anestesia. Es más, actualmente puedes dormir las encías con una crema y anular hasta el dolor de la inyección de anestesia.

Si no te sientes cómodo con la anestesia por inyección, a causa del miedo a las agujas, también se puede pedir la sedación por inhalación. De todas formas, son cuestiones que debes comentar con tu doctor para ver cual es la opción que te puede ofrecer que te hace sentir más cómodo.

9. Confía en los resultados

Por un lado, para sacarte el miedo de encima es recomendable hacer ejercicios mentales en los que te recuerdas a ti mismo por qué acudes al dentista. Nadie visita una clínica dental porque sí, se trata de ser consciente que la salud es prioritaria. Por otro lado, ver los resultados de otros pacientes ayuda a ver que ha habido resultados positivos de los mismos tratamientos con el mismo doctor.

10. El miedo es hereditario, impide la “transmisión”

La Universidad Rey Juan Carlos de Madrid ha revelado que la fobia a las consultas pediátricas o al dentista están provocadas por el miedo que transmiten los progenitores. Si en el hogar disminuimos las reacciones negativas sobre el dentista e intentamos sustituirlos por reacciones positivas, se puede reducir la ansiedad en un futuro.

En definitiva, el miedo al dentista en muchos casos vinculado con experiencias negativas de la infancia o porque hemos heredado la ansiedad de nuestros padres. Siguiendo la lista de consejos puedes abordar tus temores y tener una mejor salud bucodental porque ya no tendrás excusas para no ir al dentista.